Cuando trabajamos acompañando a personas no siempre resulta llevadero, bien por la frustración que causa la falta de avance y mejora de estás, bien porque nos enganchamos con sus estados emocionales o bien por la necesidad de efectividad en el trabajo en equipo.
El cuidado del cuidador y metodologías innovadoras y efectivas, son necesarias en esta sociedad de ritmo acelerado en la que muchas veces no nos es fácil parar aunque sepamos que es necesario.



